Presentación del Director del Centro Cultural SINCRON

Tengo en la galería algunas obras que me permiten en pocos minutos "detener" a los tipos que tienen siempre prisa.
Amo la velocidad de los futuristas pero estoy en contra con las neurosis de los tiempos actuales.
El polariscopio de Munari es una de estas obras. Si tengo tiempo para encenderlo y poner en la mano de una persona la lente correspondiente, cualquiera puede olvidarse de que tiene una cita o de que debe irse deprisa a la oficina.
Obtengo el mismo resultado con un "relieve" de Zanoletti o un "flujo" de Victor Simonetti, ambas antiguas.
Desde hace pocos años tengo a la vista una escultura programada de Guido Moretti tan ingenua y desordenada que pasa desapercibida. Es el "golpe de gracia" para el inoportuno que llega " Mira este enredo" digo rápidamente. El visitante se da la vuelta, mira y yo hago girar de 45 grados la escultura. Casi simultáneamente oigo una exclamación de sorpresa.
Después de unos segundos efectúo otra rotación de 90 grados. Habitualmente la frase final es ésta: " ¡Es imposible!"
Pienso que es (en inglés) la misma exclamación que AL Seckers, director del mayor centro mundial de arte ilusoria de Los Angeles (EE.UU..), pronunció cuando vio las dos primeras esculturas hace dos años.
En su último libo algunas de estas esculturas representan en práctica a Italia, porque entre los pocos artistas citados Guido Moretti es el único Italiano presente.

Armando Nizzi - Galleria Sincron (Italia)

Fotografias: Mauro Pini

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