En mi libro “El tercer camino en la escultura” impreso en noviembre 2004, yo escribía…

“Por lo que concierne las tecnologías, no podemos ignorar que estamos en la época del ordenador; a este instrumento se debe la enorme aceleración del progreso tecnológico…… ….Hoy es posible proyectar la escultura directamente, subdividir y acotar cada una de las partes, y proceder a su realización en los grandes tamaños. Se puede…..construir directamente la obra según el método de la prototipación veloz. Utilizando una especie de fotocopiadora tridimensional, se pasa directamente del proyecto a la obra, a través de la condensación de resinas especiales en el punto de intersección de tres rayos láser, o por medio de trazadores particulares que, capa tras capa, depositan un catalizador en lugar de la tinta.

Existe también la posibilidad, a través de la electroerosión, de cortar la escultura “directamente en el metal” por medio de un hilo, más o menos como se corta el poliestireno”.

Gracias a mi antiguo alumno MARCO BORGHETTI, que con gran pasión ha puesto a mi disposición su profesionalidad y las máquinas de su empresa, estoy en condiciones de presentar algunos de los éxitos obtenidos aplicando la tecnología más avanzada de la electroerosión.

Septiembre de 2006

Guido Moretti